OSCUS— NOTILOLA
Edición por: Alexandra Aguilera de Roca
E mail: aroca@gye.satnet.net—Telf. 2884536
Septiembre del 2.007 - Volumen No. 42

LOS OJOS DE DOLORES SOPEÑA: Esos ojos estaban dispuestos a mirar donde había dolor físico o moral. Sus ojos se volcaban ahí. Esos ojos contemplaban cosas desoladoras, cuevas en Almería, enfermos en los caminos. Cuál era la sensibilidad de Dolores Sopeña? Cómo descubrió que las personas en el vigor de la vida Señor, tenían tantas carencias? Cómo sus ojos descubrieron a los obreros sanos pero que carecían de oportunidades? Tenía la sensibilidad de mirar más adentro y encontrar la dignidad de los más pobres y lograr que sean seres dignos y amados por Dios. Todos somos hijos de Dios y somos hermanos ante Dios sin importar la raza. Procedemos de diferentes lugares, pero procedemos del corazón de Dios. Cómo a pesar de las diferencias, cada uno de nosotros es un pedazo de Cristo. Cómo brillaban lo ojos de Dolores Sopeña queriendo dignificar a las personas que estaban faltos de oportunidad para que ellos mismos la descubrieran y trabajen para que esa dignidad se mantenga viva. Que la gente se mantenga amada, con valor. El Señor se ocultó atrás de la Cruz, ocultó su Divinidad y en su Resurrección volvió a salir a flote. Pidamos a Dios que nos de los ojos de Dolores Sopeña para tener ojos de cariño, esperanza y misericordia, de ser tan sensibles de sufrir con el otro, de poder contemplar al otro, aunque a veces no está en nosotros mismos solucionar, pero nuestro deber es pedir en la oración, ayudarlo, mirarlo con ojos bonitos y empezar a quererlo y hacernos hermanos. Ella los veía y los admiraba. Es tan bonito aprender los nombres de las personas, se sienten recordadas. Nuestros ojos pueden hablar de la ternura que hay en nuestro corazón. Ella lo tenía espontánea y por ellos se sacrificó. Cuando uno conoce a la persona la ama, generalmente cuando no la conoce, no. A medida que conoces más a una amiga la amas más. La quieres, la aprecias. La castidad se vive a medida que nuestro corazón se hace más universal, amaremos más, perdonaremos más cosas que no son lógicas. Para Dolores era su vida estar con ellos. Tenemos que aprender a mirar con amor reflejando luz de amor. (Charla de Liliana Gavilanes en Agosto 13 del 2.007, casa de Cecilia de Carrión).


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